5. Operació Prat (25.2.20)
En esta entrada voy a ser algo más parco. Por alguna razón que escapa a mi recuerdo, en aquellos felices principios de 2020, lejos del COVID, la mascarilla, el confinamiento, y lo peor: tanta muerte, una razón que mantendré en el anonimato me obligó a acudir a El Prat. Me debatía entre ir en tren (Renfe, la llamo. Alguien a quién conocí hace años, y que me guarda un inmenso rencor, decía: “el Chuchu”, con su marcado accent del Maresme ) o en Metro, el flamante ramal L9, recientemente inaugurado por entonces; la línea naranja, pero la cabra siempre tira al monte, y la Renfe (“ ¡El Chuchu! ¡Yo le llamo ‘Chuchu’! ”) siempre es mi opción preferida, aunque la megafonía tienda a anunciar más demoras que servicios (cuándo funciona o tienen a bien notificarlos, aunque últimamente funciona bastante bien, quitando llenos absolutos y demás hechos puntuales.) Llegado al punto, por alguna razón, con la cámara, cómo un turista en tierra foránea, salí del tren (Ni “Renfe” ni “Chuchu”), y...